martes, 25 de agosto de 2015

Vikingos

Siguiendo mi poco Rigor, os voy a contar mi parecer de la serie Vikingos, que la sigo y la llevo al día, cuando la emiten en TNT.

La imagen de cabecera

Ya acabaron la tercera temporada y estoy deseando que empiece la cuarta. La serie tiene cierto rigor histórico, usa personajes que puedes encontrar en la wikipedia, lo que significa para los ignorantes como yo que existieron, esto le da una consistencia a la narración. Lógicamente, se permite cambios para hacerlo más atractivo. Es una serie que a pesar de haber espadas y mamporros, se puede ver con tu pareja, ya que no dejan de lado historias de amor ni de conjuras.
Resumo brevemente lo que me ha enganchado de la serie, para que estéis precavidos y no caigáis en esta adicción.
La primera temporada te engancha porque es una historia lineal, rápida, con personajes dudosos y donde se ven tetas y felpuditos, donde la moral cristiana choca con la libertad Vikinga. Una gran protagonista femenina nos alegra la vista y los personajes masculinos parece que se la alegran a otros.
Aquí veis a la moza, si esta imagen no os engancha poco puede hacerlo

La segunda temporada tras un giro en varios personajes, te engancha para ver realmente donde van a parar, ya en esta temporada reducen drásticamente la aparición de carne, aunque aumenta la violencia y las conjuras.

La tercera vuelven las conjuras y aumenta las batallas. Vuelve a verse algo de carne, no desespereis, que parís bien vale una misa.

Espero que mi poco rigor no os desespere. Paralelamente viendo esta serie descubría que la canción de Led Zepplin, Inmigrant hablaba sobre los vikingos, que conste que mi oído para los idiomas en patético, así que fue todo un logro. Aquí os dejo un enlace con letra y todo Por cierto el título es un tema candente.
Pinchar en esta imagen tan chula



A ver si alguien me recomienda alguna saga nórdica, que quiero leerme alguna.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Ciclo pendragon

Siguiendo el tema artúrico y rememorando mis recuerdos tengo en mente una saga que comenzó siendo una trilogía y se convirtió en "pentalogía", o como se diga. Es decir, cinco tomos. Es el llamado Ciclo Pendragón.


También daría que hablar eso de las trilogías, que dan mucho nombre a una obra... Pero centrémonos, que aquí hay que ser serio.





Este ciclo me llevó desde un mundo en la Atlántida al Gales Céltico, un mundo donde parece que los romanos no aparecen, aunque la historia se enriquece con pictos, sajones y otras "amenazas".


Es curioso que en esta saga el título "Pendragón" venga después de "Arturo", algo que choca a cualquier aficionado a las leyendas artúricas, pero así es.


Tengo ganas de releerlo, ya que lo leí hace más de veinte años.


La recuerdo como una lectura amena y entretenida; seguro que juvenil... pero prometo volver a leerla y poner un comentario a esta entrada, si es que no llueven los comentario negativos. Tengo especial cariño al tomo Taliesín, que perdí y pude recuperar al paso de los años; este tomo lo compaginaba con la escucha sistemática, camino de la piscina, del disco Nevermind de Nirvana en mi Walkman autoreverse -ya no estoy seguro ni de como se escribe el walkman- . Esta era una época donde empecé a apreciar una tardía afición a la lectura: mejor que estudiar en el metro era leer novela.






Esta combinación de ambas obras me llevaba a disfrutar de mis tres horas de trasporte público diarias.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Príncipe Valiente, el Juego de Rol

Animado por la reciente entrada de nuestro compañero Víctor, me apetece mucho hablar de un tema relacionado con el su entrada. Se trata de Príncipe Valiente, el juego de rol.

Víctor tiene mucho que ver con este tema, precisamente, ya que fue él quien se compró el reglamento por allá principios de los 90 y nos introdujo en este apasionante juego de rol.

Se podría escribir mucho sobre este juego: sobre su reglamento sencillo pero que permite casi todo, la forma en que te mete en el mundo del cómic del Príncipe Valiente aunque no lo hayas leído nunca (como era mi caso), la facilidad para crear unos personajes y ponerte a jugar enseguida... pero no diré nada, ya que hay muchas páginas sobre este juego. Es curioso. Porque aunque en su época fue bastante denostado por la comunidad rolera "seria", parece que con el tiempo se le ha ido reconociendo su mérito.

Incluso yo mismo empecé a su día a montar una página sobre el juego; quería incluír todo lo que me encontrase en la red sobre él: escenarios, personajes, aventuras, nuevas reglas. El proyecto quedó, como tantos otros, en pausa. Quizá algún día lo retome. Llegué a mandarle un correo al propio Greg Stafford, alma mater del juego (y de otros clásicos como RuneQuest), por si tenía más material.

Es el mejor juego de rol del mundo.

Es el único juego cuyas reglas son tan fáciles e intuitivas que puedes llevarlas en la cabeza todo el tiempo, como me pasa a mi. Las características son dos: Músculo (para casi todo lo físico) y Presencia (para casi todo lo que no es físico). Las tiradas se hacen con monedas (fácilmente sustituibles por cualquier tipo de dado: los pares son cara y los impares, cruz, por ejemplo). La medida del éxito se hace contando las caras que sacas en las tiradas. Y en el combate, el que saque más caras le quita al oponente un número de monedas igual a la diferencia entre las caras que haya sacado cada uno. Todo lo demás son ampliaciones y modificaciones de estas reglas básicas. Creo que el sistema Ablaneda, que han creado unos españoles, tiene unos principios similares. Es una forma de homenaje a un clásico como es ya Príncipe Valiente, entiendo.

Puedo verme junto a unos colegas creando los personajes en cinco minutos e improvisando una aventura; con pocos otros juegos podría lograrse algo así. Es fácil exportarlo a un mundo más fantástico todavía, con magia, trolls y todo lo que se te pueda ocurrir; lo he hecho y funciona igual de bien.

Quizá el reglamento empiece a hacer aguas si se juegan campañas extensas con él. He pensado que ese puede ser su único punto débil. Pero no estoy seguro; el libro incluye reglas para la mejora del personaje mediante la experiencia, y es fácil pensar en retos maravillosos según los personajes se vayan haciendo más poderosos. La Europa Artúrica-fantástica que sirve de sustrato al juego está llena de posibilidades.

Y si es necesario, siempre puedes saltar a Pendragón, el otro juego artúrico creado por Stafford. Pendragón es en realidad su juego favorito y el que él considera su obra maestra; no RuneQuest, como muchos pensábamos.

En fin, Príncipe Valiente es un juego que podría tenerme hablando horas y horas. Incluso la lectura del libro es agradable y apasionante. Está muy bien escrito. Su lectura me trae buenos recuerdos que se remontan a hace mucho; a la época de la adolescencia, a una aventura escrita un verano a la orilla de un río, y en una posada extremeña; a aquella partida en las clases del Instituto con los colegas que no nos habíamos ido a emborracharnos al viaje fin de curso; a cada primavera desde entonces, ya que por alguna extraña razón, siempre me apetece releer este manual en esa época, antes de Semana Santa.

En el correo a Stafford, recuerdo que le agradecí profunda y efusivamente que hubiera creado este libro. Hay gente que regala cosas a la humanidad. Suele ocurrir cuando se cultiva una pasión personal. Sigo agradecido y creo que seguiré estándolo siempre.

Abrumado por la responsabilidad

He sido engañado por un miembro de esta comunidad para participar en este blog comunitario; al principio me pareció una buena idea, pero más tarde, tras repasar entradas antiguas, la buena idea me abrumó... no creo que pueda estar a la altura literaria y temática de las pasadas entradas. Aún así, como soy un inconsciente, según podréis ver cuando vaya poniendo alguna entrada más, me lanzo a la aventura de acompañar a esta comunidad que me ha parecido admirable, aunque baje el nivel de dicha comunidad de forma considerable.

Después de contaros mis aprensiones vamos a contar lo que os quiero transmitir.
Recientemente (va para un año) redescubrí en mi casa unos cómics que me trasladaron al pasado; no los tenía olvidados en la guardilla de mi memoria, pero estaban arrinconados. Este descubrimiento me hizo atar cabos y refrescar un momento de mi vida pasada, que por desgracia para el lector, también narraré... pero cada cosa a su tiempo.


¿A alguien más le pasa que cuando relee algo le recuerda a alguna canción o cuando re-escuchas una canción o un disco, te recuerda a algo leído? A mí me pasa con unos comics y una canción.

Cuando encontré los cómics, que son del Príncipe Valiente, sonó en mi cabeza un disco de Habeas Corpus, "Sociedad Mecanizada", en particular siempre empieza la canción "Pax Romana Guerra Americana". Lo singular de esto, es que cuando escucho esta canción, que al estar fuera del mercado comercial común tengo que ponérmela adrede, me recuerda a dicha colección de cómics. Me puse a releer los cómics y sonaban en mi cabeza todas las canciones del disco mientras leía. Esto se remonta a mediados de los noventa.

En mi grabación de cinta no tenía ni caratula
Bueno, el tema es que os quería hablar de los cómics del príncipe Valiente, donde un príncipe Vikingo destronado del reino fantástico de Tule, es acogido en la corte del rey Arturo. Donde el rigor histórico en la ambientación enriquece el cómic, a pesar de tomarse el autor sus licencias, debido al entramado fantasioso del asunto artúrico. Pues si se leen estos cómics escuchando la música reivindicativa de Habeas Corpus, la catarsis es espléndida y puedes vivir una gran aventura.

¿Haré algunas entradas más relacionando temas musicales y lecturas? Ya veremos, si no me expulsan de la comunidad.

jueves, 2 de octubre de 2014

Embassytown

Hace unos meses publicaba en este blog la reseña de "La Ciudad y la Ciudad", del escritor de ficción científica China Miéville. El libro me entusiasmó así que hace unas semanas me zambullí en la lectura de otra obra suya: Embassytown.

Nos encontramos en un futuro indeterminadamente lejano en el que la humanidad ha colonizado el espacio gracias al descubrimiento de los viajes a través del "immer", una especie de dimensión paralela. Embassytown es un asentamiento remoto situado en medio de una ciudad poblada por la misteriosa raza de los Ariekei. Los Ariekei tienen una característica intrigante: su lenguaje es incapaz de expresar aquello que no existe o que no es cierto. Por ello, son incapaces de mentir o de imaginar. El idioma Ariekei también tiene otra particularidad: se necesitan dos bocas para poder hablarlo, de modo que la única forma que tienen los habitantes de Embassytown de comunicarse con sus vecinos alienígenas es mediante "embajadores": parejas de personas que, mediante una educación y un condicionamiento especial, adquieren tal compenetración que los Ariekei son capaces de entenderlos sin problemas.

Humanos y Ariekei se relacionan a través del comercio: a cambio de su sofisticada biotecnología, los humanos acceden a participar en extraños rituales en los que se representan determinadas acciones y situaciones, para que éstas, al convertirse en reales, puedan entrar a formar parte del idioma de los Ariekei y por tanto les permitan expresar conceptos que antes no podían.

La protagonista de la novela, Avice, es precisamente una de estas personas que, siendo niña, protagonizó una de estas extrañas ceremonias, convirtiéndose ella misma en un símil: "la niña que fue herida en la oscuridad y que comió lo que se le fue dado". Avice vuelve a su ciudad natal después de varios años de viajes, y se ve enredada en un acontecimiento catastrófico: la llegada de un nuevo embajador cuyas voces tendrán un efecto inesperado y devastador en los Ariekei.

Como se puede ver, ideas originales y sugerentes no le faltan a la novela. Ésta comienza con un ritmo bastante sosegado, lo cual lejos de hacerla aburrida permiten que nos aclimatemos a la extraña forma de vida de Embassytown y que saboreemos sus excentricidades. El autor es muy elegante introduciendo los distintos aspectos de la vida en dicha ciudad; esquiva las explicaciones explícitas de modo que el lector tiene que hacer un esfuerzo para comprender de qué está hablando, lo cual convierte la lectura en un juego de ingenio muy gratificante.

Desgraciadamente, el libro empieza a flojear hacia la mitad, cuando se abandona la exploración de tan fascinante mundo y comienza la acción. La novela se vuelve impaciente y apresurada, y la sucesión de giros argumentales no logra avivar el interés por la trama. Es además entonces cuando la suspensión de incredulidad sufre y algunos planteamientos más traídos de los pelos empiezan a mostrar su precariedad.

En definitiva, como "La ciudad y la ciudad", se trata de una novela llena de ideas muy originales e interesantes, pero al revés que esta, el autor no consigue construir una historia apasionante con ellas. Pese a todo, confirma que China Miéville tiene una imaginación portentosa que espero siga produciendo novelas tan sorprendentes.


domingo, 28 de septiembre de 2014

American Mary

Desde el inicio, podemos intuir que American Mary no será una película fácil, pero tampoco típica. La pizpireta y atractiva estudiante de cirugía comienza su periplo de una manera algo trágica pero casi cómica: para pagar sus clases, se ve obligada a pedir trabajo en un club de strip tease. El único problema es que el dueño del local la valora mucho más para "arreglar" a un hombre torturado que por sus dotes de baile. Confusa y con 5000 pavos más para continuar sus estudios, piensa que todo ha sido un mal sueño. Hasta que, a la mañana siguiente, una mujer llamada Beatrice operada innumerables veces para parecerse a Betty Boop contacta con ella para que realice un trabajo para una amiga suyo...

American Mary no es una película fácil, no. Trata de cambiar para ser distinto, de las cicatrices que nos dejan los problemas de la vida, de venganza y de amor... Pero de una manera cruda, directa y muy, muy sangrienta. Aunque la manera en que avanza el guión es algo artificioso, sobre todo al final, la idea general de un submundo de modificación corporal resulta muy interesante.

Personalmente, la venganza de la protagonista me causa un cierto placer; he descubierto que cada vez quiero ver más veces ganando a la "gente buena" en las películas de terror. Ya sé que hay monstruos entre nosotros, y que en la vida real se salen muchas veces con la suya. Por eso me causa alegría ver que por una vez la víctima escapa y triunfa. Aunque en este caso, la venganza casi la convierte en otro monstruo.

En definitiva, una película entretenida para el "terrorófilo" que busca temas más perturbadores que los consabidos espíritus demoníacos (va por vosotros!!!), aunque a veces abusa de la casualidad para desarrollar la historia.

jueves, 6 de febrero de 2014

Tsundoku

El otro día, leyendo un interesante artículo del Guardian sobre palabras difíciles de traducir entre idiomas, aprendí una que me encantó: la japonesa tsundoku (積ん読 ), que significa en lenguaje coloquial "comprar libros para no leerlos después".